Déficit de atención / Trastorno de hiperactividad (ADHD) en niños

¿Qué es el ADHD?

El ADHD llamado también trastorno de déficit de atención, es un trastorno de la conducta, generalmente diagnosticado primero en la infancia, que se caracteriza por falta de atención, impulsividad y, en algunos casos, hiperactividad. Estos síntomas generalmente ocurren juntos; sin embargo, uno puede ocurrir sin el otro.

Los síntomas de hiperactividad, cuando están presentes, son casi siempre evidentes a la edad de 7 años y pueden estar presentes en preescolares muy jóvenes. La falta de atención o déficit de atención puede no ser evidente hasta que un niño enfrenta las expectativas de la escuela primaria.

¿Cuáles son los tipos diferentes de ADHD?

Los tres tipos diferentes de ADHD son los siguientes:

  • ADHD, tipo combinado. Este, el tipo más común de ADHD, se caracteriza por conductas impulsivas e hiperactivas así como falta de atención y distracción.

  • ADHD, tipo impulsivo/hiperactivo. Este, el tipo menos común de ADHD, se caracteriza por conductas impulsivas e hiperactivas sin falta de atención y distracción.

  • ADHD, tipo falta de atención y distracción. Este tipo de ADHD se caracteriza predominantemente por falta de atención y distracción sin hiperactividad.

¿Qué causa el trastorno de déficit de atención/hiperactividad?

El ADHD es una de las áreas más investigadas en la salud mental del niño y el adolescente. Sin embargo, la causa precisa del trastorno es todavía desconocida. La evidencia disponible sugiere que el ADHD es genético. Es un trastorno biológico basado en el cerebro. Bajos niveles de dopamina (un producto químico del cerebro), que es un neurotransmisor (un tipo de producto químico del cerebro), se encuentran en niños con ADHD. Los estudios de imágenes del cerebro que usan escáners PET (tomografía por emisión de positrones; una forma de imagen del cerebro que hace posible observar el cerebro humano funcionando) muestran que el metabolismo del cerebro en los niños con ADHD es más bajo en las áreas del cerebro que controlan la atención, el juicio social y el movimiento.

¿Quién resulta afectado por el trastorno de déficit de atención/hiperactividad?

Las estimaciones sugieren que cerca del 4% al 12% de niños tienen ADHD. Los chicos tienen de 2 a 3 veces más probabilidad de tener ADHD del tipo hiperactivo o combinado que las chicas.

Muchos padres de niños con ADHD experimentaron síntomas de ADHD cuando eran más jóvenes. El ADHD se encuentra comúnmente en hermanos y hermanas dentro de la misma familia. La mayoría de familias buscan ayuda cuando los síntomas de su hijo comienzan a interferir con el aprendizaje y ajuste a las expectativas de la escuela en actividades apropiadas a su edad.

¿Cuáles son los síntomas del trastorno de déficit de atención/hiperactividad?

Los siguientes son los síntomas más comunes del ADHD. Sin embargo, cada niño puede experimentar los síntomas de manera diferente. Las tres categorías de síntomas del ADHD son:

  • Falta de atención:

    • Atención corta para su edad (dificultad para mantener la atención)

    • Dificultad para escuchar a otros

    • Dificultad para atender a detalles

    • Fácilmente distraído

    • Olvido

    • Pobres destrezas organizativas para la edad

    • Pobres destrezas de estudio para la edad

  • Impulsividad:

    • Interrumpe con frecuencia a otros

    • Tiene dificultad para esperar su turno en la escuela y/o juegos sociales

    • Tiende a soltar respuestas en lugar de esperar a ser llamado

    • Toma riesgos, y con frecuencia sin pensar antes de actuar

  • Hiperactividad:

    • Parece estar en constante movimiento; corre o escala, a veces sin ninguna meta aparente excepto el movimiento

    • Tiene dificultad para permanecer sentado incluso cuando se espera eso de él/ella

    • No se está quieto con las manos o se retuerce cuando está en su asiento; se mueve excesivamente

    • Habla excesivamente

    • Tiene dificultad para involucrarse en actividades tranquilas

    • Pierde u olvida cosas repetidamente y con frecuencia

    • Incapacidad para concentrarse en las tareas; cambia de una tarea a otra sin llevar ninguna a término

Los síntomas del ADHD pueden parecerse a otras condiciones o problemas médicos. Tenga en mente que muchos de estos síntomas ocurren en niños y adolescentes que no tienen ADHD. Un elemento clave en el diagnóstico es que los síntomas deben significativamente deteriorar el funcionamiento eficiente tanto en el hogar como en ambientes escolares. Siempre hable con el proveedor de atención médica de su hijo para un diagnóstico.

¿Cómo se diagnostica el trastorno de déficit de atención/hiperactividad?

El ADHD es el trastorno de conducta más comúnmente diagnosticado de la infancia. Un pediatra, psiquiatra infantil, o un profesional de salud mental calificado generalmente identifica el ADHD en niños. Una historia detallada de la conducta del niño por parte de los padres y profesores, observaciones de la conducta del niño, y pruebas psicoeducativas contribuyen a hacer el diagnóstico del ADHD. Ya que el ADHD es un grupo de síntomas, el diagnóstico depende de la evaluación de resultados de varias fuentes diferentes, incluyendo pruebas físicas, neurológicas y psicológicas. Ciertas pruebas se pueden usar para descartar otras condiciones, y algunas se pueden usar para probar la inteligencia y ciertos conjuntos de destrezas. Consulte con el médico de su hijo para obtener más información.

Tratamiento del trastorno de déficit de atención/hiperactividad

El tratamiento específico para el trastorno de déficit de atención/hiperactividad será determinado por el proveedor de atención médica de su hijo con base en:

  • La edad de su niño

  • Su estado general de salud presente y pasado

  • Qué tan afectado se encuentra

  • Qué tan bien puede el niño tolerar ciertos medicamentos, procedimientos o terapias

  • Cuánto tiempo se espera que dure la afección

  • Su opinión o preferencia

Los componentes principales del tratamiento para niños con ADHD incluyen apoyo y educación en capacitación conductual, colocación escolar apropiada y medicamentos. El tratamiento con psicoestimulantes es altamente efectivo en la mayoría de niños con ADHD.

El tratamiento puede incluir:

  • Medicamentos psicoestimulantes. Estos medicamentos son utilizados por su capacidad para equilibrar compuestos químicos en el cerebro que le prohíben al niño mantener la atención y controlar los impulsos. Ellos ayudan a "estimular" o ayudan al cerebro a enfocarse y se pueden utilizar para reducir las características principales del ADHD.
    Los medicamentos que más se usan para tratar el ADHD son los siguientes:

    • Metilfenidato

    • Dextroanfetamina

    • Una mezcla de sales de anfetamina

    • Atomoxetina (Strattera). Un medicamento SNRI (inhibidor selectivo dual de la recaptación de serotonina-norepinefrina) no estimulante con beneficios para los síntomas relacionados con el estado de ánimo. 

    • Lisdexamfetamina


    Se han usado psicoestimulantes para tratar trastornos de la conducta en la infancia desde los años 1930 y han sido estudiados ampliamente. Los estimulantes tradicionales de liberación inmediata toman efecto en el cuerpo rápidamente, funcionan durante 1 a 4 horas, y luego se eliminan del cuerpo. Están también disponibles muchos medicamentos estimulantes de acción prolongada, que duran de 8 a 9 horas, y requieren 1 dosis diaria. Las dosis de medicamentos estimulantes necesitan ser cronometradas para que se ajusten al programa escolar del niño para ayudarle a prestar atención durante un periodo más largo de tiempo y mejorar el desempeño en el aula. Los efectos secundarios comunes de los estimulantes pueden incluir los siguientes:

    • Insomnio

    • Apetito disminuido

    • Dolores de estómago

    • Dolor de cabeza

    • Nerviosismo

    • Activación de rebote (cuando el efecto del estimulante desaparece, el comportamiento impulsivo e hiperactivo puede aumentar durante un corto periodo de tiempo)

    La mayoría de efectos secundarios del uso de estimulantes son leves, disminuyen con el uso regular y responden a los cambios de dosis. Discuta siempre los posibles efectos secundarios con el médico de su hijo.

    También se pueden administrar medicamentos antidepresivos para niños y adolescentes con ADHD para ayudar a mejorar la atención a la vez que disminuye la agresión, ansiedad y/o depresión.

  • Tratamientos psicológicos. Criar a niños con ADHD puede resultar difícil y puede presentar desafíos que crean estrés dentro de la familia. Las clases sobre destrezas de manejo de la conducta para padres pueden ayudar a disminuir el estrés para todos los miembros de la familia. La capacitación en destrezas de manejo de la conducta para padres generalmente ocurre en un entorno grupal que fomenta el apoyo padre a padre. Las destrezas de manejo de la conducta pueden incluir las siguientes:

    • Sistemas de puntos

    • Atención contingente (responder al niño con atención positiva cuando se producen los comportamientos deseados, negándole la atención cuando ocurre comportamiento no deseado)

    A los profesores también se les puede enseñar destrezas de manejo de la conducta para usar en el entorno del aula. La capacitación para profesores generalmente incluye el uso de reportes diarios de conducta que comunica las conductas en la escuela a los padres.

    Las técnicas de manejo de la conducta tienden a menorar las conductas objetivo (como completar el trabajo escolar o mantener las manos del niño bajo su control), pero no son generalmente útiles para reducir la falta de atención global, la hiperactividad o impulsividad.

Prevención del trastorno de déficit de atención/hiperactividad

Las medidas de prevención para reducir la incidencia del ADHD en niños no se conocen en este momento. Sin embargo, la detección e intervención temprana pueden reducir la severidad de los síntomas, disminuir la interferencia de los síntomas conductuales en el funcionamiento escolar, mejorar el crecimiento y desarrollo normales del niño y mejorar la calidad de vida experimentada por niños o adolescentes con ADHD.

© 2000-2024 The StayWell Company, LLC. Todos los derechos reservados. Esta información no pretende sustituir la atención médica profesional. Sólo su médico puede diagnosticar y tratar un problema de salud.